Erase una vez una joven que paseava por un campo repleto de flores de todos los colores, ella con un vestido blanco iba saltando y sifrutando de lo que hacia mientras reía, se tiro al prado acto seguido rodo, freno en seco, cogio una amapola y fue corriendo frete a su arbol preferido, se deshizo del vestido tirando la flor encima de el, y se lanzó a ese lago de agua fría y cristalina, esa sensacion en la piel era increiblemente agradable.
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